martes, 16 de diciembre de 2008

Flamenco


El flamenco es un género español de música y danza que se originó en Andalucía en el siglo XVIII, que tiene como base la música y la danza andaluza y en cuya creación y desarrollo tuvieron un papel fundamental los andaluces de etnia gitana. El cante, el toque y el baile son las principales facetas del flamenco.


Por ser la música de los "fellah-mengu", los campesinos moriscos sin tierra: según Blas Infante el término "flamenco" proviene de la expresión hispanoárabe fellah mengu, que significa "campesino sin tierra". Según él, muchos moriscos se integraron en las comunidades gitanas, con las que compartían su carácter de minoría étnica al margen de la cultura dominante. Infante supone que en ese caldo de cultivo debió surgir el cante flamenco, como manifestación del dolor que ese pueblo sentía por la aniquilación de su cultura

Cante jondo
Según el diccionario de la RAE, el "cante jondo" es "el más genuino cante andaluz, de profundo sentimiento". Este diccionario recoge como equivalentes las locuciones "cante jondo" o "cante hondo", lo que avala que el término "jondo" no es más que la forma dialectal andaluza de la palabra "hondo", con su característica aspiración de la h proveniente de f inicial. Sin embargo Máximo José Kahn llegó a sostener que el término "jondo" procede de la locución hebrea "jom-tob" o "yom-tob", desinencia de algunos cantos sinagogales. Según García Matos e Hipólito Rossy, no todo cante flamenco es cante jondo. Manuel de Falla consideraba que el cante jondo era el cante antiguo, mientras que el cante flamenco era el moderno.

Duende
Según el diccionario de la RAE el "duende" en Andalucía es un "encanto misterioso e inefable". Federico García Lorca, en su conferencia Teoría y juego del duende confirma esa inefabilidad del duende definiéndolo con las siguientes palabras de Goethe: "Poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica". En el imaginario flamenco, el duende va más allá de la técnica y de la inspiración, en palabras de Lorca "Para buscar al duende no hay mapa ni ejercicio". Cuando un artista flamenco experimenta la llegada de este misterioso encanto, se emplean las expresiones "tener duende" o cantar, tocar o bailar "con duende".

Entrevista a Pitingo por Raquel Rendòn

Pitingo: "Soy el anticristo del flamenco: muy descarado y no gusto a los puristas"


Tiene 27 años y toda una vida por delante en la que seguro llegarán más éxitos como el de 'Soulería'. A Antonio Álvarez le van las cosas bien y su arte llega ya, como su canción, 'De Ayamonte a Mississippi'.

-Enhorabuena por todos los éxitos que anda cosechando.

-Gracias. No paro y que no falte.

-¿Qué es la 'Soulería'?

-Es un concepto de dos culturas: de la música negra y el flamenco. Pero en realidad esa palabra significa soul a ritmo de bulería.

-Sin embargo, empezó en el mundillo cantando flamenco puro.

-Sí, sí, pero el soul lo llevo cantando desde que tenía 11 años. El primer disco quise hacerlo flamenco para demostrar que soy cantaor ante todo, flamenco ante todo.

-Dicen que es osado y valiente por haberse inventado este nuevo estilo en un mundo en el que ya estaba casi todo inventado.

-Osado y valiente, desde luego. Pero con miedo lo hicimos Juan Carmona y yo, te lo puedo asegurar. Teníamos un poquito de gindamilla. Pero quien no arriesga no gana y parece ser que la jugada ha salido bien.

-¿Cómo lleva las críticas de los puristas?

-Sinceramente, hace mucho tiempo que no las leo. Yo hice esto con todas las consecuencias y sabía que no les iba a gustar. Al menos no dicen nunca que no sepa cantar flamenco, sino que no les gusta lo que hago ahora. Es respetable.

-Al gran público le gusta, que es lo importante.

-Claro. Además hay algo muy interesante, y es que el público que viene a verme a un concierto escucha una soleá, unos fandangos de Huelva, unos tientos... Era impensable hasta hace poco que de un disco en el que se incluyen esos palos se vendiesen 80.000 copias. Es una forma distinta de aficionar a la gente.

-No se le resiste nadie, ni Boyz II Men, ni Nirvana, ni Los Beatles...

-Nada, nada, nada. Yo canto lo que me echen. De aquí a nada cojo una versión de Karina y tiro pa'lante.

-¿Se atrevería?

-¡Hombre, por supuesto! Y darle una vuelta, ya ves. Lo hice con 'Gwendoline', así que...

-Por cierto, parece que a Julio Iglesias le gustó bastante, ¿no?

-Mucho, mucho. Me envió un e-mail en el que me decía que la versión que más le gustaba de esa canción era la de Pitingo. Es un orgullo queme lo diga él.

-Tengo entendido de Alicia Keys también se quedó prendada.

-Sí, sí. Yo trabajaba en el aeropuerto de Barajas cogiendo maletas y me llamaron para decirme que Alicia me quería conocer. Dejé las maletas tiradas allí enmedio del aeropuerto y estuve cantando con ella.

-El disco 'Soulería' es la resulta de un espectáculo de nombre homónimo.

-Así es. Más de 100.000 personas vieron el espectáculo, sólo en Rock'in'Río lo vieron 40.000. Y en el teatro el resto.

-¿Prefiere los grandes escenarios o el teatro?

-El teatro. Aunque impresiona mucho ver tantas cabezas, yo soy cantaor de teatro, que me permite arrancarme por soleá y que se me escuche.

-¿Cómo se inició su relación con los Carmona?

-Pues al primero al que conocí fue a Antonio Carmona en una fiesta. Luego conocí a Juan Carmona en un colmao flamenco. Estuvimos hora y media cantando sin parar y ahí empezó todo. Después vinieron todos los demás Habichuela. Por eso le pusimos a mi primer disco 'Pitingo con Habichuelas', como si fuera un plato.

-¿De dónde le viene la vena flamenca?

-De mi madre y de mi abuela.

-¿Ayamontinas todas?

-Mi madre sí, pero mi abuela es de Sanlúcar de Barrameda y tengo mucha familia en Jerez. Por parte de mi madre son todos gitanos, como por parte de mi abuelo Pitingo. Mi padre y toda su familia son de Ayamonte y muy aficionados al flamenco.

-¿Qué recuerda de su Ayamonte natal?

-Todo, todo. Mi Guadiana, que me muero con él, de la gente de mi barrio, de La Villa.

-¿Cómo fue la infancia de Pitingo?

-Estupenda, de bolsillo. Vendía los juguetes que me regalaban en la calle. Sacaba dinero hasta de debajo de las piedras. Era un buscavidas (risas varias).

-¿Hace mucho que no regresa a su tierra?

-Un poquito, porque ahora mismo no puedo. Estuve el año pasado en el Teatro Cardenio, pero me encantaría llevar a mi pueblo 'Soulería'.

-¿Con qué rincón se queda de Ayamonte?

-Con la Plaza de La Laguna (no duda). He pasado allí noches y noches cantando con mi guitarra al fresquito. Aparte, es preciosa.

-¿Quiénes son sus referentes?

-Caracol, la Niña de los Peines, Paco Toronjo, Tomás Pavón, Mojama... Y luego, por supuesto, Aretha Franklin, Marvin Gaye, Stevie Wonder... toda la gente de esa época.

-Dice que "todo el que diga que Camarón no sabía cantar, debe pagar un multa".

-Por supuesto. Es el mejor de la Historia. Ha sido diferente, con una personalidad tan grande que todo el mundo tiene algo de él cantando. Habría que multarle al que diga eso, sí.

-En la calle dicen que sería plato de buen gusto verle hacer un dúo con el isleño Manuel Carrasco.

-¡Hombre, sería estupendo! No tengo la suerte de conocerlo, pero me gustaría.

-¿Se siente profeta en su tierra?

-(Balbucea un rato) A ver: me siento muy querido por la gente de aquí, pero creo que se ha acordado de mí demasiado tarde. Eso sí, más vale tarde que nunca.

-¿Cómo lleva el peso del éxito?

-Tranquilo, con normalidad. Al público siempre hay que ponerle buena cara. Hay gente que dice que está cansada de que le paren por la calle, pero lo malo es cuando no te para nadie.

-¿Sigue algún ritual antes de iniciar un concierto?

--Me santiguo 30 o 40 veces (se ríe). Y media hora antes estoy en silencio en el camerino, concentrado para salir relajado, aunque los nervios no se pierden nunca.

-¿Cómo es Antonio Álvarez 'Pitingo' cuando se quita el disfraz de artista?

-Igual que con él puesto. Me considero un tío cercano, normal. Saco a mi perro, voy al cine, a comprar al supermercado.

-Pero ahora le reconocen más.

-Sí, pero bajo con un gorrito y ya está. Es que tengo un peinado muy descarado (más risas) y llega la hora de la salida de los colegios y se forma la más grande.

-Es que su imagen es poco habitual para un cantaor.

-Es que yo soy el Anticristo del flamenco: no tengo facha de flamenco, a los puristas no les gusta lo que hago y encima soy descarado en el escenario.

-Ha recorrido ya medio mundo con 'Soulería'.

-Hemos estado en Berlín, Georgia y Londres. En febrero iremos a Nueva York. A Latinoamérica también, porque se edita el disco allí por haber alcanzado el Platino.

-Aparte de estos proyectos interesantísimos, ¿qué otros tiene?

-Tener niños. Tengo muchas ganas de ver a un Pitingo pequeñito correteando por ahí. Es mi prioridad ahora mismo en lo personal.

Música  © 2008

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